Cumbre sobre cambio climatico se desarrolla en Polonia

 Cumbre sobre cambio climatico se desarrolla en Polonia

Pese a las pruebas irrefutables, el «mundo no va en absoluto en la buena dirección» para limitar los efectos devastadores del cambio climático,advirtió la ONU, en una cumbre en Polonia que pondrá a prueba la determinación mundial frente a la urgencia climática.

Para «muchas personas, regiones e incluso países, ya es una cuestión de vida o muerte», por lo que «es difícil entender por qué, nosotros, colectivamente, seguimos avanzando tan lentamente, e incluso en la mala dirección», agregó.

El acuerdo de París busca limitar el calentamiento global a +2 ºC respecto a la era preindustrial, e idealmente a +1,5 ºC.

El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) muestra no obstante las claras diferencias de la incidencia entre esos dos objetivos y destaca que habría que permanecer por debajo del +1,5 ºC para poder reducir las emisiones de CO2 cerca de un 50% para 2030, respecto a los niveles de 2010.

Mientras que los países más pobres aprovecharán esta cumbre para reclamar más compromisos de las naciones del Norte, Guterres subrayó la «responsabilidad colectiva de ayudar a las comunidades y los países más vulnerables, como los Estados insulares y los menos avanzados, apoyando las políticas de adaptación y de resistencia» a los impactos del cambio climático.

El primer ministro de Fiji, Frank Bainimarama, presidente de la COP23, insistió en la importancia de pasar a la acción.

«Si ignoramos las pruebas irrefutables, seremos la generación que traicionó la humanidad», advirtió. «A quienes arrastran todavía los pies, les digo simplemente ‘háganlo'».

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Los presidentes de otros Estados particularmente vulnerables, como Nepal y Nigeria, asistirán a esta cumbre, en la que ninguno de los países más contaminantes está representado al máximo nivel.

Durante las próximas dos semanas, se espera que la COP24 ultime en Katowice las normas de aplicación del acuerdo de París, firmado en 2015.

Los países más amenazados por las sequías, inundaciones, alza del nivel del mar... confían en que la comunidad internacional amplíe rápidamente sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero. Además, recordarán al Norte su promesa de aumentar su financiación de las políticas climáticas de los países en vías de desarrollo hasta 100.000 millones de dólares anuales para 2020. 

Transición justa

La cuestión de la financiación Norte-Sur suele perturbar las negociaciones, por lo que el Banco Mundial anunció este lunes el desbloqueo de unos 200.000 millones de dólares entre 2021 y 2025 para ayudar a la reducción de emisiones y a la adaptación al cambio climático, el «doble» respecto al periodo anterior. Y alentó a la comunidad internacional a hacer lo mismo.

Pero los observadores temen que el contexto internacional, con el rechazo de Donald Trump al Acuerdo de París, no sea propicio a nuevos compromisos.

Y Polonia, presidenta de la reunión y gran defensora de su industria del carbón, quiere promover una «transición justa» hacia una economía baja en carbono y que la cumbre adopte un texto en este sentido.

La Cumbre del Clima (COP24) inicia en Katowice (Polonia) con la misión crucial de encontrar las fórmulas para implementar el Acuerdo de París de 2015, que insta a frenar el calentamiento global recortando de forma drástica las emisiones contaminantes.

La cita, que se prolongará hasta el 14 de diciembre, reúne a 30.000 delegados de 197 países para una maratón de complejas negociaciones con una creciente sensación de urgencia, compartida por delegaciones nacionales y grupos ecologistas, y de haber alcanzado un momento crítico.

El principal objetivo del encuentro es perfilar un difícil equilibrio que permita hacer realidad la lucha común de la comunidad internacional atendiendo a la vez a las especificidades de cada estado en términos de contaminación histórica, recursos financieros y tecnológicos y vulnerabilidad, algo que vuelve a enfrentar a naciones industrializadas y economías en vías de desarrollo.

«De esta COP debemos salir con un potente y claro programa de trabajo para poner en práctica el Acuerdo de París, con contenido, ambicioso y que incluso vaya más allá de lo consensuado hace tres años, ya que la evidencia científica demuestra que hay que ir más allá, por lo que pedimos a todos que se adapten a este nueva realidad climática«, señaló a Efe la secretaria ejecutiva de la ONU para el Cambio Climático, Patricia Espinosa.

El Acuerdo de París, firmado por 194 países en 2015, busca frenar la subida de las emisiones de gases de efecto invernadero para evitar que la temperatura media del planeta sea superior en 2 grados centígrados con respecto de los niveles preindustriales (1880-1899) y limitar el incremento preferiblemente en los 1,5 grados, como pide la comunidad internacional.

Espinosa recuerda que son muchas las urgencias que enfrenta esta COP además de la reducción de emisiones, y subraya cuestiones como la financiación de las acciones de mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático a cargo de los países desarrollados, el llamado Fondo Verde.

A su juicio, también es importante desde la cita de Katowice «impulsar un cambio cultural en las formas de producir y consumir de nuestras sociedades para repensar nuestros modelos de desarrollo».

El ministro polaco de Medio Ambiente, Henryk Kowalczyk, aseguró en declaraciones a Efe que más allá de las expectativas genéricas «lo que tenemos que lograr en Katowice es concretar esas ambiciones, definir cómo hacerlo, con qué métodos y establecer una especie de hoja de ruta».

Asimismo, salió en defensa de su país tras las críticas desde varios sectores por la aparente contradicción de que presida la COP24 un país que obtiene del carbón el 80 % de sus necesidades energéticas.

«En nuestro país ya hemos comenzado a cambiar nuestro mix energético, pero no podemos hacerlo de repente, sino que poco a poco reducimos el peso del carbón con nuevas alternativas», justificó Kowalczyk, quien espera que 2050 Polonia podrá unirse al grupo de países desarrollados con menos emisiones.

Pulsando la tecla de la trascendencia de la cita, el presidente de la COP24, Michal Kurtyka, instó en una rueda de prensa a la comunidad internacional a cerrar en estas dos semanas la letra pequeña del Acuerdo de París de 2015.

«No debemos olvidar las razones por las que estamos aquí. Estamos aquí para articular la acción global contra el cambio climático. Ningún gobierno sólo puede resolver este problema. Es hora de imbuir de vida y contenido el Acuerdo de París», aseguró.

En ese mismo sentido se pronunciaron los presidentes de las últimas cuatro Cumbres del Clima, que llamaron a una «acción decidida» para afrontar la «amenaza urgente» del calentamiento global: «El mundo está en una encrucijada», advirtieron en un comunicado conjunto.

Para Jens Mattias Clausen, asesor de cambio climático en Greenpeace, «ésta es la COP más importante desde París» pues debe poner «carne sobre los huesos del Acuerdo» de 2015, un «gran reto», aunque su juicio, «asumible».

Con el objetivo de concienciar sobre esta situación, el equipo ciclista «Moving for Climate NOW», iniciativa de la Red Española del Pacto Mundial de la ONU e Iberdrola, llegó hoy a Katowice tras 640 kilómetros de ruta, «una metáfora del viaje que debemos emprender todos, sin excepción, para pasar de una economía carbonizada a una economía baja en carbono», según explicó a Efe el vicepresidente de la Red Española del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, Víctor Viñuales.

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